La bola de cristal es un método de clarividencia muy popular y altamente eficaz desde el antiguo Egipto. Se dice que para evocar su poder hacen falta poderes de videncia reales, ya que dentro del cristal no pasa nada
Cuando tocamos un cristal sus vibraciones cambian entrando en armonía con la persona que lo tiene; se produce un trasvase de energía entre el cristal y el hombre. Esta armonía y amplificación de energías, estimula la intuición, la percepción y la proyección esotérica
Experimentar el I Ching es comprender cómo se generan y se producen los cambios en nuestras circunstancias y en nosotros mismos; y nos indica la dirección natural o de menor resistencia a ese cambio